Por dónde empezar

Si le espetas a tu madre: “Mamá, quiero ser locutor”, ella te contestará algo como: “¡Vaya por Dios! ¿Y por qué no eliges una profesión con más salidas?”. A mi me apoyó, ojo, pero estoy segura de que alguna vez se le pasó esa frase por la cabeza. Y, como hoy en día ninguna opción nos asegura el futuro, lo mejor es que sigas tu instinto. Si tu vocación es la locución, aclara tu garganta y sigue leyendo.

Ya te he contado cómo cuidar tu voz. Pero si quieres convertirte en un buen locutor y sacarle el máximo partido a tu voz, al igual que un atleta realiza una serie de entrenamientos antes de cada competición, tú también deberás ejercitarte diariamente, para que cuando vayas a locutar, tu voz esté a la altura.

Hablo de pautas sencillas que enseñan en las facultades de Periodismo o en cursos de Técnica Vocal. Yo haría, al menos, uno, y con un profesional reconocido. Si vives en Galicia, ponte en contacto con Ramón Bermejo. A mí me ayudó mucho y me encantó aprender de él. En Madrid aún no sabría recomendarte. Pero, dame un tiempo para investigar, que ese puede ser un buen tema para otro post.

También existe otra buena opción, que es la formación online. Ahora las posibilidades son infinitas. Y, si no puedes permitirte un curso de pago, Youtube está lleno de buenos tutoriales. Aunque no es lo mismo, se trata de un buen punto de partida. Puedes gozar de todos los medios a tu disposición, pero al fin y al cabo, lo más importante es ponerle ganas e interés. No aprende quien puede, sino quien quiere.

Si quieres ser locutor, nada podrá detenerte. Y espero que este artículo te ayude. Para empezar, voy a revelarte los tres pilares básicos de esta profesión: la respiración, la dicción y la entonación.

Aprende a respirar

Es indispensable para la vida. Se trata de un proceso que llevamos a cabo de forma instintiva desde que nacemos. Sin embargo, si aprendemos a realizarlo de forma consciente, obtendremos un gran número de beneficios. Podremos deshacernos del estrés, combatir el insomnio, calmarnos ante una situación de ansiedad o pánico, y es vital para el canto o la locución.

La mala noticia, es que aprender a controlar la respiración no es una tarea sencilla. Existen varios tipos: respiración abdominal o diafragmática, respiración torácica o costal y respiración clavicular. Después estaría la respiración completa (o ideal), que combina las tres y permite ventilar los pulmones en profundidad.

Suena peliagudo, lo sé. Pero no quiero que te hagas un lío. Y mucho menos que empieces a hiperventilar. Por eso he confeccionado este vídeo para ti. Si lo que ansías es ser locutor, la forma correcta de respirar es la siguiente:

Respiración costo-diafragmática

Practica mucho, pero hazlo en periodos cortos de tiempo o podrías marearte. Parece imposible, pero con el tiempo, llegas a interiorizar el mecanismo y a respirar “sin pensar”. A mí me vino muy bien iniciarme en el método Pilates. Si puedes, inclúyelo en tu rutina. Lo notarás en la voz, despejarás la mente y, de paso, mejorará tu condición física. ¿Qué más se puede pedir?

Mejora tu dicción

La dicción también es de suma importancia. En un mundo globalizado e hiperconectado, solo tenemos una oportunidad para enamorar a nuestra audiencia. Y además una muy pequeña. Basta con una frase para atraer o para ser descartados. Si no nos entienden cuando hablamos, nuestros oyentes elegirán otro podcast o emisora.

De modo que, si quieres crecer profesionalmente, no solo debes hablar con propiedad y utilizar un vocabulario rico y variado, también hay que prestarle suma atención a algo tan básico como la dicción.

boca pronunciando

Requiere tiempo, esfuerzo y disciplina, pero si deseas mejorar tu dicción, toma nota, porque estos consejos pueden ayudarte:

  • Lee en voz alta.
  • Repite el texto utilizando diferentes ritmos de lectura.
  • Recita trabalenguas, incrementando la velocidad del discurso, hasta que los domines.
  • Elige un buen referente y escucha sus locuciones.
  • Si tienes algún bloqueo o te cuesta pronunciar algún sonido en concreto, acude a un logopeda.

Otro instrumento que puede ayudarte a mejorar la dicción es un lápiz (hexagonal o triangular y, preferiblemente, del número 2). Sostenlo así:

Y ensaya tus textos en voz alta tratando de que se entiendan todas las palabras. Vocaliza exageradamente y no sientas vergüenza. Es un ejercicio muy bueno. Hazlo y notarás la diferencia.

Modula

Otro factor importante es la modulación de la voz, la entonación. ¿Y cómo debemos entonar para hablar por la radio? Voy a darte una respuesta “a la gallega”: depende. Porque no es lo mismo trabajar en la sección de Informativos, en Deportes, conducir un magazine, o ser dj en una emisora musical.

Un buen locutor debe saber dominar cualquier entonación, pero ¡oh, sorpresa! Tampoco es fácil. Y para esto no puedo darte trucos. Lo único que puedo hacer es contarte mi experiencia.

Lo primero que aprendes en la facultad es el tono informativo. Y yo diría que es el más fácil e intuitivo. Estamos más que acostumbrados a ver o escuchar espacios de noticias desde que somos pequeños, así que leer una no supone un reto demasiado grande. Es preciso hacerlo de un modo solemne, enfatizando los datos importantes y evitando la repetición de patrones musicales que no aportan ningún significado a la locución.

locutora en directo

En Deportes, la cosa cambia. Y ya no entro en la narración de los encuentros, porque ese es un arte que merece un estudio aparte. Hablo de la información deportiva. La locución sigue siendo rigurosa, pero es más amena y, sobre todo, más rápida. El deporte es pasión y eso hay que transmitirlo a través de la voz. Además, cuenta con una jerga particular que es necesario conocer y utilizar.

Pero yo creo que el reto más difícil para un locutor (al menos, para mí lo fue), es convertirse en dj de radio. Tu trabajo es alegrarles el día a los oyentes con tu voz, tirando siempre de imaginación y de sonrisa. Porque si no lo haces, se nota. La locución debe ser casi eufórica, y reconozco que cuesta soltarse. Lleva un tiempo encontrar un estilo propio y conectar con el público.
Y si tienes un mal día o te duele la barriga, da igual. Debes esforzarte el doble, sonreír más si cabe, y hacer una intervención de categoría. Porque tu audiencia es lo más importante y se merece lo mejor.

Lánzate

Sí, es efectivo tener referentes. Escucha y aprende de los mejores profesionales de la radio. Pero, sobre todo, practica en casa. Grábate y escucha esos audios porque serán claves para corregir vicios o muletillas.

Deja a un lado el miedo y conviértete en el gran locutor que deseas ser. Si te ha gustado este post, quizá te interese también Qué es un podcast y por qué grabar uno.

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